un famoso en urgencias


Son las 5 de la mañana y otro día de guardia está llegando a su fin, para más inri otro sábado encerrado en el hospital mientras todo el mundo se esta corriendo unas juergas que te cagas. Estaba a punto de pegar una cabezada cuando me avisa la enfermera que acababa de llegar otro paciente y por los datos, otro de tantos borrachos que vienen para joderte la noche. Sin muchas ganas voy hacia donde se encuentra el paciente y veo a un tio en una camilla de lado estroncao, pero dirijo la mirada hacia su culito y por lo menos me voy despertando. Al estar cerca veo para mi sorpresa que su cara me resulta familiar, es Torito, pero hasta el momento nadie se había dado cuenta de quien era.

Un celador me lleva a Torito a la consulta y me deja a solas con él. La verdad es que desde que lo vi en TNT me pone un montón y había leido los rumores en la web de que era gay pero la verdad es que no lo sabia. Me tuve que contener y centrarme en mi profesionalidad, tenía que explorar al paciente. Al acercarme veo que realmente olía a alcohol, intento despertarle pero no reacciona, parece tener una buena borrachera, ni con estímulos dolorosos puedo despertarlo. Así sin pensarlo me decido ir al ataque. Cierro con pestillo la puerta de la consulta para que nadie entre a molestarnos. Una vez seguro lo observo fijamente y me estaba poniendo a 100. Me inclino sobre su cara y a pesar del alcohol parece llevar una colonia de esas caras que lo hace más apetecible. Lleva una camisa de esas arrugadas de color amarillo y verde y unos pantalones vaqueros ajustados. Le desabrocho la camisa y sigo la exploración normal por miedo a que se despertara y me pillara haciendo algo peligroso. Lo voy oscultando y le veo esos pezoncillos duros por el frio de la sala, me acerco y los chupo con delicadeza, se van poniendo mas duros. Me decido ya arriesgarme y le echo mano al paquete, metiendo la mano por debajo del pantalón vaquero. Noto que lleva el pubis bastante recortado y palpo una buena polla y unos huevazos.

A esta altura yo ya estaba empalmao y no había nada que me frenara por lo que le bajo los pantalones, no llevaba calzonzillos, mostrandose en toda plenitud su polla y huevos. Me la meto entera en la boca y comienzo a chupar y a pajearle, a los pocos segundos aquello va reaccionando y se va poniendo dura y va creciendo dentro de mi boca, sigo un rato y cuando ya está a tono, le abro las piernas, se las subo y me las echo sobre mi espalda mientras le voy lamiendo el culo y el ano. Me estaba encantando, nunca había disfrutado tanto, yo manejaba toda la situación. Cojo lubricante del que usamos para el tacto rectal, me lo echo en la polla y me dirijo a encularlo. Nada más darle el primer embite, mete un grito y se despierta, en ese momento me quedo paralizado y no se que hacer, levanta la cabeza me mira a los ojos y me dice -"Sigue machote, menuda forma de darme los buenos días". Aunque me corte mucho seguía muy excitado así que seguí enculandole un buen rato hasta que de pronto escucho un click en la puerta, me doy la vuelta y veo que la puerta se abre, seguramente el pestillo estaba estropeado. Veo que entra uno de mis compañeros que era abiertamente gay, me mira y me dice - "Vaya com te lo montas con los enfermos, podías haber avisado". El tío se baja el pijama y empieza a menearse la polla, observando como yo me cepillaba a Torito, el cual le pide a mi compañero que le acerque la polla que el tambien quería chupar. Yo notaba que ya me iba a correr así que se la saco y me inclino hacia adelante corriendome como un loco en el abdomen de Torito, que me dice - "Ahora me toca a mi encularte". El tio se levanta dando tumbos pero con la polla dura como un leño, me pone a cuatro patas y me metio su tranca hasta el fondo, la verdad es que embestía como un bestia pero estaba disfrutando como nunca. Después de unos minutos estabamos los tres cubiertos de sudor, ni en mi mejores sueños había imaginado algo así. De pronto torito se levanta y se dirige hacia mi cara soltandome tres chorros de semen caliente y dulzón en mi boca que me trragué con mucho gusto, junto a la de mi compañero. Al finalizar el trio, le dije que si alguna vez necesitaba un chequeo ya sabia donde estaba su médico.

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